Parásitos internos
Comúnmente, los parásitos internos se llaman lombrices. Casi todos los parásitos internos viven en los intestinos de los gatos donde se alimentan y reproducen. Todos los gatitos deben ser revisados por un veterinario quien puede detectar la presencia de estas lombrices sólo analizando la materia fecal del gatito.
Algunos parásitos, tales como los anquilostomás y las ascárides, pueden ser transmitidos por la madre a sus gatitos antes de parir o mientras maman.
Las anquilostomás se aferran a la pared del intestino y chupan la sangre del gatito. Si el gato está afectado severamente, puede morir en sólo dos semanas.
Las ascárides pueden causar apatía, pérdida de peso, tener panza y tener problemás digestivos.
Las triquinas pasan a través de la materia fecal y son difíciles de eliminar. Si el gatito está afectado tendrá los siguientes síntomás: pérdida de peso y nerviosismo.
Un gatito mayor puede contraer una tenia si ingiere una pulga o un roedor infectado, o pescado o carne cruda.
El síntoma más común es un gran apetito sin aumento de peso y posible pérdida de peso.
El veterinario lo puede diagnosticar al analizar la materia fecal. Varios medicamentos están disponibles, pero la salud del gato y la función de su sistema inmunológico son muy importantes.
La giardia es una de los protozoos más comunes que pueden tener los gatos. La infección puede ser adquirida por contacto directo de materia fecal que contenga los parásitos o comida y agua contaminada. Los síntomás pueden ser intermitentes o continuos e incluyen: materia fecal con mal olor, que contenga mucosidad y pérdida de apetito y peso. Los -ato,, jóvenes son los que más tienen estas graves infecciones. Su veterinario debe analizar la materia fecal a través de procedimientos destinados a revelar este tipo de parásitos. Una vez establecido el diagnóstico, se encontrará un tratamiento específico.
Tiña.
La causa de la tiña son los hongos y es muy contagiosa. Los gatitos pueden ser más susceptibles, pero la tiña afecta a gatos de toda edad. Los síntomás son: pérdida de peso, pelaje quebradizo, áspero y seco, alopecias en forma de moneda Afortunadamente existe una cura médica, sin embargo, los hongos de la culebrina pueden quedar en el medio ambiente por varios meses. Las superficies y los objetos que están en contacto con el gato afectado se deben limpiar a fondo e higienizar toda la casa. Las sábanas y los juguetes del gato se deben tirar. Converse con su veterinario acerca de cómo debe tocar a su gatito afectado sin peligro de contagio. La tiña también se contagia a las personas.






